viernes, 27 de noviembre de 2009

Consulta desde Chile

Paso a reproducir parte de un mail que me ha llegado de un compañero desde Chile:

"Hola Loki.

[...] me han surgido algunas dudas sobre la correcta colocación de las cintas express. Y tú tienes pinta que te manejas bastante bien en el tema. Entonces me atrevo a consultarte...

¿Los mosquetones de la cintas express, deben ir hacia el mismo lado los dos gatillos, o invertidos? Esa es la primera pregunta. Que me imagino se responderá con un "depende", de hacia dónde se dirija la ruta. No tengo claridad de la correcta forma de poner las express sobre las chapas. ¿Hacia la ruta o a la inversa? ¿Y qué mosquetón hacia qué lado? Estoy complicadísimo [...]

[...] Gracias por todo. Julio."


Bueno Julio, pues he de decirte que has dado con un tema que da para muuuchas charlas, pero vamos a ver si se arroja un poco de luz sobre el tema.

Vamos a empezar con el mosquetón de abajo de la cinta, el que va a la cuerda. En este sentido, no hay mucha controversia, puesto que todo el mundo está de acuerdo en que el gatillo debe mirar hacia el lado opuesto de tu sentido de ascensión, no sé si me explico. Es decir, si tú vas a subir por el lado izquierdo del mosquetón, el gatillo debe mirar hacia la derecha y viceversa. De esta manera (tal y como se ve en el esquema del catálogo de Petzl) las posibilidades de que la cuerda accione el gatillo y se salga se reducen al mínimo.


Ahora toca lo complicado: ¿Y el mosquetón que va al seguro?. Aquí hay varios(bueno, en realidad sólo dos) criterios, los dos mosquetones para el mismo lado u opuestos, así que tendrás que elegir en que más te convenza.


La razón más obvia para que los mosquetones tengan los gatillos mirando a lados opuestos es que vienen así montadas de fábrica. Esto es de pelogrullo, claro, pero parece razonable pensar que cuando los señores de una marca conocida nos venden las cintas express con los mosquetones enfrentados es por una buena razón, sea cual sea. Esa razón se debe sobre todo a la geometría y centro de masas de los mosquetones.

Si nos fijamos en la disposición de los mosquetones de la imagen de al lado, vemos como el eje longitudinal de éstos y el de la cinta, están perfectamente alineados, lo que lógicamente, ofrece la mejor resistencia posible de los tres elementos. Si ese eje imaginario no estuviera alineado, en una cída se generarían tensiones en direcciones no alineadas y no obtendríamos la máxima resistencia de cada uno de los elementos de la cinta express.

Si esto es así... ¿Por qué poner los dos gatillos hacia el mismo lado? Pues por la misma razón que el caso contrario: Porque vienen así montadas de fábrica. Si nos fijamos en marcas como Petzl o Wild Country, vemos que sus cintas express vienen con los dos mosquetones mirando hacia el mismo lado. Al igual que el caso anterior, la geometría y distribución de pesos de los mosquetones permite que el eje longitudinal esté alineado con esta disposición de los elementos, lo que nos ofrece una resistencia óptima del conjunto.

Entonces... ¿Qué cintas express elijo? Pues aquí viene el problema, puesto que lo más recomendable sería que el gatillo del mosquetón del anclaje también mirase hacia el lado contrario del sentido de escalada. Es decir, si subo por la izquierda de la cinta, los gatillo de ambos mosquetones deberían mirar hacia la derecha. Así, en caso de que la cuerda "arrastre" la cinta y ésta deje de estar vertical, el gatillo no hará palanca con el seguro, como se ve en la imagen.


Lo que si que es cierto, es que las posibilidades de que la cinta se gire por el efecto de la cuerda son pocas, sobre todo en vías verticales y desplomadas, puesto que el propio peso de la cinta es mayor que el rozamiento de la cuerda sobre ella, pero existe esa posibilidad.



En caso de que dispongamos de cintas con los mosquetones opuestos, lo primero que debemos evitar es fijar la cinta al mosquetón con una goma, string o similar.

Llevar cintas de longitud mayor a 11 cm (las típicas de deportiva) también ayuda a que la cinta no se descoloque tanto, sobre todo las que tienen el aro del mosquetón de arriba mucho mayor que el de abajo.

Por último, también cabe la posibilidad de colocar nosotros mismos los mosquetones a nuestro antojo, pero SIEMPRE verificando que el eje longitudinal trabaje correctamente. En este caso, cuanto más larga sea la cinta, más fácil será que el eje longitudinal está prácticamente alineado.

Bueno, pues creo que ya están más o menos explicadas (y razonadas) tanto la forma de colocar los mosquetones en las cintas, como su colocación en la pared y la cuerda.

Un saludo desde España, Julio, ha sido todo un placer.


D. García (Loki)

martes, 18 de agosto de 2009

Descuelgues en Escalada Deportiva

En cualquier tipo de escalada, redundancia es sinónimo de seguridad. Nunca debemos confiar nuestra integridad física a un único seguro por muy fiable que nos parezca éste.

Esta máxima se suele respetar bastante en escalada clásica: al llegar a una reunión (o posible emplazamiento de una), el primero de cordada se asegura con un cabo de anclaje o la propia cuerda, monta la reunión y se vuelve a asegurar a ésta. Si un cabo de anclaje fallase por el motivo que fuera, todavía tendría el otro.

Sin embargo, esta máxima no es tan respetada en escalada deportiva y sobre todo se hace caso omiso de ella en el momento más delicado de una escalada: en la preparación del descuelgue. Pongamos un caso en el que el escalador sube una vía con las cintas puestas y que debe dejar "limpia" al bajar. Al terminar la vía, el escalador llega al descuelgue, se chapa e inicia la maniobra para pasar la cuerda por la anilla del descuelgue (suponemos que no hay mosquetón en él) para poder bajar.

Para evitar quedarnos colgando sólo de un punto de anclaje, lo mejor es preparar el descenso de manera similar a lo que se muestra en el catálogo de Petzl:



1.- Se observa como el escalador se asegura a la reunión y SIN desatarse el ocho, pasa la cuerda en doble por el descuelgue.

2.- Tras pasar la suficiente cuerda, hace un ocho por seno.

3.- Se ata el nuevo ocho en el anillo ventral del arnés con un mosquetón de seguro.

4.- Se desata el ocho con el que ha escalado la vía.

5.- Soltaría la cinta con que está unido a la reunión e iniciaría la bajada.

Si nos damos cuenta, el escalador ha estado asegurado en todo momento por la cinta que le unía a la reunión y por la cuerda con la que ha escalado la vía. Bien es cierto que si la cinta fallase justo en el momento en el que estamos pasando la cuerda en doble por el descuelgue, el sartenazo sería de escándalo, pero siempre es mejor pegarse un buen vuelo, que caer hasta el pié de vía, ¿no?.

Sin embargo, en el propio catálogo de Petzl ya nos avisan de que en ningún momento éste se trata de un manual de escalada, y que la información puede no ser del todo exhaustiva, por lo que es preciso hacer una serie de recomendaciones a la hora de realizar la maniobra. Pasaremos a analizar uno por uno los pasos que hemos dado para montar el descuelgue:


1.- Al llegar a la reunión, lo suyo es asegurarse con un cabo de anclaje como Dios manda, no con una cinta express con mosquetones normales.

Asegurarse con dos cintas contrapeadas mejora (algo) la seguridad, pero por norma general, las cintas que se utilizan en escalada deportiva (10-11 cm) son demasiado cortas y nos pegarían demasiado a la pared, dificultando nuestros movimientos, lo que en una maniobra tan delicada, no es muy recomendable.









De unir dos cintas express a modo de cadena, mejor ni hablamos. Esta práctica es muy, pero que muy peligrosa como se puede ver en el siguiente vídeo (cortesía de Yogurín):



Una muy buena solución si no queremos cargar con un cabo de anclaje es utilizar en la reunión cintas largas (20-25 cm) con mosquetones de seguridad. Esta longitud de cinta nos proporciona una separación bastante aceptable de la pared, mientras que los mosquetones de seguridad nos proporcionan un anclaje fiable ante cualquier movimiento del escalador.


2.- En este punto, por parte del escalador hay poco que aclarar: simplemente se trata de pasar la cuerda en doble por la anilla y hacer un ocho por seno. Si en vez de una anilla tenemos un maillón, nos resultará complicado pasar la cuerda en doble si estamos también anclados de él con un mosquetón, por lo que hay que tomar la precaución de chaparnos directamente a la chapa para dejar el suficiente espacio para la cuerda.

Por parte del asegurador, es importante que siga atento a la maniobra de su compañero y le facilite sólo la cuerda necesaria. No es muy prudente que digamos dejarle demasiada "comba" y mucho menos soltar la cuerda para ir a buscar algo a la mochila... en fin.






3.- En el dibujo, el escalador se asegura con un mosquetón de seguro, lo que está bien, aunque yo prefiero ponerme dos mosquetones contrapeados por si acaso.



En mi caso, como suelo utilizar dos cintas largas con mosquetones de seguro, utilizo una cinta para asegurarme a la reunión y la otra para atarme el ocho al arnés. Una vez me suelto de la reunión, me pongo el otro mosquetón de seguro contrapeado y empiezo a bajar. De esa manera ya no me tengo que estar preocupando de subir material extra para desmontar la vía.

Es muy importante recordar que los mosquetones deben ponerse en el ANILLO VENTRAL del arnés, NUNCA sujetando las perneras y el cinturón a la vez, ya que eso ejerce fuerzas triaxiales sobre el mosquetón que puede romperlo. Los mosquetones SIEMPRE deben trabajar con fuerzas biaxiales, es decir, a lo largo de un eje, que debe coincidir con su eje longitudinal, puesto que es eje con mayor resistencia (22-24 KN).




4.- Con el ocho por seno atado al anillo ventral del arnés y todavía asegurado a la reunión, es hora de deshacer el ocho con el que hemos subido la vía y comenzar el descenso. Una precaución que toma el escalador es pasar el cabo que ha soltado por la reunión, lo que está muy bien si no queremos que dicho cabo se encaje en el descuelgue.Pasa, en serio.









En resumen

Este método para motar descuelgues en deportiva es de lo más rápido que he encontrado, puesto que sólo se hace un nudo (el ocho por seno). Además, permite que el escalador esté constantemente asegurado en dos puntos (el cabo de anclaje y la cuerda) lo que es mucho más seguro que deshacerse el nudo, pasar el cabo por el descuelgue y volverse a hacer el nudo.

Sin embargo, no es una maniobra sencilla, sobre todo si se lleva el material "mínimo" para hacerla (sólo las dos cintas de la reunión), puesto que nos podemos llegar a liar con el mosquetón con el que estamos asegurados a la reunión y con el que vamos a atarnos el ocho por seno al anillo ventral.

Por eso, recomiendo lo de siempre: primero pasar una tarde en el roco con dos chapas a pié de vía practicando la maniobra y si nos acompaña alguien que "controle", pues mejor que mejor. Las chapas no cuestan casi nada, y los tornillos menos todavía. Según nos vayamos afianzando con la maniobra, podemos realizarla in situ con el cabo de anclaje y más tarde (con tiempo y práctica) utilizar sólo las cintas de reunión.

En breve escribiré otro artículo de las cintas de reunión, ya que creo que en el de las cintas express especiales se quedaron algunas cosas en el tintero y creo que sobre estas cintas hay mucho que contar.

Un saludo.


D. García.