lunes, 13 de julio de 2009

El Cinch de Trango

El Cinch es un aparato de aseguramiento automático y dinámico fabricado por la empresa norteamericana Trango, que se presentó como una muy buena alternativa al dispositivo más utilizado para esta tarea: el grigri de Petzl. A pesar de que ya lleva bastante tiempo en el mercado, es sorprendente comprobar que muy poca gente se decanta por este sistema de aseguramiento, pero claro, la costumbre de haber utilizado el "grillo" durante años y el desconocimiento de las cualidades de las alternativas que ofrece el mercado, echan para atrás a cualquiera a la hora de adquirir un asegurador.


Sobre el papel:

A simple vista se aprecia que es un aparato con una construcción muy simple y un tamaño bastante reducido, ya que cabe en la palma de la mano. Esta simplicidad de diseño ayuda bastante a su mantenimiento, ya que se limpia de polvo con mucha facilidad. Esto es un detalle que me gustó mucho ya que en el Grigri, si la cuerda está muy sucia, el polvillo que desprende se puede meter en el muelle de la leva pivotante, lo que puede entorpecer su funcionamiento.


Al cojerlo, notamos su ligereza (sólo 182 gr) lo que representa en torno al 24% menos de peso respecto a aparatos similares como el Grigri (225 gr), Sum (260 gr), Eddy (350 gr) o Zap-o-mat (220 gr). De hecho, creo que quitando el ABS (84 gr), es el dispositivo automático para cuerda simple más ligero del mercado, lo que no está nada mal para vías equipadas de varios largos.

Su rango de utilización va desde los 9,4 a los 11 mm para que el sistema funcione de modo automático. Sin embargo, según el propio fabricante, el Cinch se puede utilizar con diámetros aún menores, pero en este caso actúa de modo dinámico (hay que bloquear la cuerda del asegurador para que el dispositivo frene), lo que requiere que el asegurador tenga cierta experiencia con él.

Para caídas de factor 1 o superiores también funciona de modo dinámico, otra característica (junto con el peso) muy importante en deportiva de varios largos saliendo de la reunión.


Sobre el terreno:

Al abrir el dispositivo para meter la cuerda, se ven cuatro marcas que indican su recorrido, dos para la cuerda del asegurador y dos para la del escalador (aunque en la imagen sólo aparecen dos).


Ese recorrido es mucho más rectilíneo que el de aparatos como el Griri o el ABS, lo que reduce la fatiga de la cuerda en los descensos, ya que, además, la superficie de frenado de la leva pivotante ha aumentado considerablemente y no pinza tanto la cuerda como en otros modelos.


Lo mejor de este dispositivo es lo fácil que es dar cuerda, eso sí, siempre y cuando se haga de tal y como se muestra en el siguiente vídeo (cortesía del propio fabricante):

video

Lo malo es que cuesta hacerse al gesto de dar cuerda después de tantos años escalando con el "grillo", por lo que la gente busca como bloquear la leva para dar cuerda rápidamente en un chapaje y bloquea el Cinch involuntariamente. Este es el mayor fallo que le encuentro al Grigri: la gente aprieta la leva pivotante para dar cuerda, bloqueando la capacidad de frenado del dispositivo, lo que es potencialmente peligroso. Hay que hacer hincapié en el hecho de que para dar cuerda rápidamente con el Cinch no hay que bloquear nada, simplemente cojerlo bien, y esto da bastante seguridad al escalador si el segurador se despista, no nos ve o no es lo suficientemente experimentado.

En el apartado de la seguridad, hay otro detalle que me gusta bastante y es que una vez bloqueado el dispositivo, no se puede desbloquear accidentalmente: No cabe la posibilidad de que el asegurador presione la leva sin darse cuenta y nos pegue un buen susto.

Para desbloquear el dispositivo tras una caída o bloqueo accidental, tenemos dos opciones:

- La primera consiste en desplazar la plaquita metálica hacia atrás con la mano que no sujeta la cuerda (en la foto, la izquierda).

- La otra consiste en sujetar la cuerda por encima del dispositivo con la mano izquierda para liberar tensión sobre él y deslizar el dispositivo hacia delante con el pulgar de la mano derecha sobre el saliente negro de la palanca de descuelgue.


Con los diámetros de cuerda más normales (10,2 o 10,5 mm), cuerdas con cierto desgaste o caidas con factores bajos, hay que decir que el comportamiento del Cinch es más bien automático que dinámico, frenando la caida rápidamente, si bien el propio fabricante insiste en las instrucciones del dispositivo en agarrar la cuerda en caso de caida, algo que no es muy complicado debido a que la mano que sujeta el dispositivo queda en una posición muy favorable para realizar el gesto instantáneamente.

Lo malo de este aparato (porque no todo va a ser bueno) es que la palanca de descenso es un poco pequeña (es lo que tienen los diseños compactos) comparada con otros dispositivos. Sin embargo, si en vez de tirar hacia atrás de la palanca como hemos hecho toda la vida, colocamos la mano sobre la palanca y la accionamos hacia abajo, en seguida notaremos como descolgar al compañero no se hace tan pesado.


En caso de que el peso del compañero que descolgamos sea muy superior al nuestro, o simplemente la cuerda corra más de lo deseado, el fabricante nos recomienda mandar un reenvío de la cuerda a un mosquetón sujeto a la pernera del arnés. Para ser sincero, no me convence mucho poner mosquetones a las perneras del arnés, ni para mandar reenvíos, ni prusiks ni similares, a pesar de que sé que las posibilidades de que la pernera se abra son escasas.


Me gustaría probar a hacer un reenvío con el mosquetón freino de Petzl, pero tengo que admitir que nunca he necesitado hacer un reenvío, por lo que (sintiéndolo mucho) no me voy a gastar la pasta en él, ya que no conozco a nadie que lo utilice.


Otra cosa que no me acaba de convencer es que al realizar la maniobra de descuelgue, el aparato se gira 90º hacia la mano que acciona la palanca (por norma general la izquierda) lo que retuerce un poco el anillo ventral del arnés (ver imagen más arriba). Esto tiene peor solución que el punto anterior, ya que habría que probar a hacer el aparato homotético, colocando el lado visible y la palanca a la izquierda y el "mecanismo" a la derecha, ya que casi todos conservamos la "manía" de utilizar la palanca con la mano izquierda, herencia directa del Grigri.

Además, se podría intentar modificar el diseño (la rebaba interior) de la palanca y/o su colocación para que desbloqueara el dispositivo antes, ya que ahora la palanca qeuda casi horizontal antes de empezar a desbloquear. De esta manera, ya no sería tampoco necesario colocar la palma de la mano sobre la palanca y se podría accionar tal y como lo hacemos con el grillo, lo que retorcería menos al anillo ventral.

Por último, hay que destacar su elevado precio. Aquí ni entro ni salgo ya que es la propia marca la que elige su estrategia de mercado, pero como consumidor, me parece que es un poco exagerado (al menos de momento) que sea incluso más caro que el Grigri, cuando la cuota de mercado de éste es muy superior al suyo, lo que no invita mucho a que la gente se "tire a la piscina" para probar este nuevo material.

En fin, aunque debo admitir que me compré el Cinch un poco de rebote (tras perder mi grillo) tengo que reconocer que me ha satisfecho por completo (incluso con sus contras) y si me dieran a elegir entre ambos, me volvería a decantar por él (de hecho, desde que lo tengo, ya no utilizo el grillo). Sigo pensando que es una pena que la gente no se anime más por lo menos a probarlo, para poder tener más referencias, pero es que Petzl es Petzl...

Un saludo.

NOTA: Fotografías obtenidas de la página web del fabricante, en concreto del apartado "Pictorial Instructions" que aparece al seleccionar el Cinch, a excepción de la del Freino, obtenida del catálogo en pdf de 2009.